Según informa la Agencia de Noticias Hawzah, el ayatolá mártir Beheshtí, al criticar el enfoque liberalista de la libertad, enfatiza que una sociedad con atracciones sexuales desenfrenadas no constituye un entorno adecuado para el desarrollo humano. A continuación, se presenta un fragmento de sus declaraciones al respecto:
¿Es algo bueno que existan piscinas mixtas para mujeres y hombres? Se dice que si alguien es una persona creyente y piadosa, simplemente no debe acudir a esos lugares. Si mujeres y hombres se presentan en la sociedad y se dirigen a su lugar de trabajo con modos y vestimentas inadecuados o desarmonizados, no hay problema, porque cada cual es libre.
Se afirma que una mujer creyente puede evitar por sí misma tales espacios, y que un joven creyente también puede bajar la mirada. Si las mujeres circulan por la calle con maquillajes llamativos y exhibicionismo, ellas son libres; y, por otro lado, esa persona también es libre de no mirar.
Pero nosotros no aceptamos tal interpretación de la libertad.
Nuestro planteamiento es que incluso en esos mismos países europeos, que se consideran la cuna del liberalismo, dondequiera que hemos ido hemos observado estas escenas. Lo que se ve es la apertura del camino hacia la degradación del ser humano, no hacia su florecimiento. ¿Por qué? Porque en un entorno social donde el ser humano está constantemente bajo la presión de las olas visibles e invisibles de las atracciones sexuales, ¿puede decirse que allí el ser humano es realmente libre?
No; un ser humano en tales condiciones no es libre.
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